miércoles, 15 de febrero de 2012

La vida y su misterio

Es difícil imaginar que dentro de muy poco tiempo dejaré aquel lugar que me hizo crecer, ser mejor persona, en donde viví una de las mejores etapas de mi vida; con problemas, con alegrías, con triunfos, con fracasos, en fin tantas cosas que pasaron allí y tantas que se quedarán…
Saber que todo es un ciclo no siempre es fácil, porque mi vida está llena de pasiones y una de esas es mi colegio, por eso hoy y siempre lo tendré en mi corazón.
Gracias a mis amigas, a mis compañeras, a mis profesores, porque se convirtieron en una gran parte de mi vida, que estoy segura que nunca olvidaré.
Para mis amigas Cata y Maka, gracias por estar a mi lado tantos años, en los que las risas se tienen que multiplicar por dos y elevar por infinito, en donde las lagrimas quedaron apaciguadas por el consuelo y la compresión, en los puestos rotos quedó la rabia y el enojo, y simplemente gracias por estar ahí siempre.
Para mis profesores, gracias por creer en mi y en mis aptitudes, por darme tantas oportunidades, por enseñarme el valor de la vida y de la felicidad, por el aprendizaje diario, por entender mis fracasos y por el amor y la pasión hacia su profesión que nunca será borrado. Muchos de ustedes se convirtieron en amigos consejeros, ya que su sabiduría y experiencia es muy importante.
Con nada podre pagar todas las cosas que recibí y todo el legado que el Pacelli, dejo en mi vida, sólo con mi compromiso, mi pasión y mi responsabilidad con la vida y con los que me rodean.

lunes, 13 de febrero de 2012

HUMOR PIJAMA


Análisis del pijama
Buenas noches: Y al decir "noches", me asalta una duda que me mastica el alma y me entumece el espíritu... Ni los padres próceres de la Humanidad ni los sabios de Grecia han atinado a resolverla: ¿Cada cuánto hay que echar a lavar un pijama? ¡Eso no lo saben ni las madres!
No sabemos nada de los pijamas. ¿Qué sabemos? Que son para regalar... y que no sirven para dormir. Los botones no te dejan, que se clavan. Se han dado casos de gente que se ha quedado dormida y se los han tenido que extirpar.
Yo creo que si tuviéramos que comprar nuestros propios pijamas, los elegiríamos sin botones. Pero como son un regalo, decimos: "Es pa' otro. ¡Bah! Que se joda!". Por esa regla de tres podrían hacer, para regalo... ¡tampax de mimbre! Son pa' otro...
Por eso los jóvenes tenemos nuestros propios pijamas: el calzoncillo y la camiseta vieja. Sí, es uno de los logros de nuestra generación, meternos en la cama con cualquier cosa. El problema es: ¿Vale cualquier camiseta para camiseta de pijama? ¿Cómo se elige una camiseta de pijama? ¿Ha de tener alguna virtud? ¡Sí! Tiene que ser fea. Como de propaganda de comercio local: "Andamiajes Corrochano", ¡perfecta! Esa la tocas y ya te entra sueño...
Pero hay otra vía para que una camiseta llegue a camiseta de pijama... Una noche, se queda tu novia a dormir en tu casa, coge tu camiseta favorita, la de Britney Spears, y con total impunidad te dice: "Te cojo esto pa' dormir". Y duerme con ella. Y esa camiseta ya no vuelve a ser la misma.
En cuanto una camiseta pasa una noche como camiseta de pijama... pierde la inocencia... se queda como triste... La miras y dices: "Britney, te veo mala cara". Y te dice: Ya, es que he pasado mala noche...".
Claro, por eso hay que conocer muy bien el "ciclo de vida de la camiseta": ¿Cuántas veces hay que ponerse una camiseta para que pase a camiseta de pijama? ¿Y cuántas noches ha de pasar como camiseta de pijama para que pase a limpiar cristales? Y lo que es más triste: ¿Cuántos cristales ha de limpiar una camiseta de pijama para que pase a trapito de los zapatos? Que eso ya es lo último, es poner la camiseta a la altura del betún.
Para evitar todo esto, yo creo que deberíamos dormir todos, y podemos, con el Cadillac de los pijamas: el esquijama. El esquijama es como un chándal... pero no tan elegante. Es como un chándal hecho con tela de gamuza para limpiar las gafas. Los hay tan transparentes, que ves a través. Tú miras a un señor con esquijama y le dices: "En todo momento sé dónde lo tienes todo". Los hay tan finos que no es que veas a través de la tela, es que ves a través del señor.... En los hospitales se podrían ahorrar las radiografías: Creo que tengo una piedra en el riñón, ¿me hace usted una radiografía?". "No hace falta, póngase un esquijama".
Luego, claro, el esquijama, tiene una debilidad: la goma de la cintura. Esa goma flácida, que está flácida ya desde el primer día... Los esquijamas los deberían vender con tirantes. Sí porque, es tan flácida, que se te caen los pantalones aunque estés tumbado en la cama. Sin embargo, las gomas de las muñecas son como grilletes... vas con las manos azuladas... Que dice: "Cariño, te veo más moreno". Y dices: "No, son las gomas del esquijama". Y aquí hay que hacer una puntualización. Vamos a ver... no es que el esquijama sea malo... Es la sociedad, que lo corrompe.
El problema es que lo corrompe siempre por la misma zona: por la entrepierna. Se hace el agujerito... Ese agujerito... Ese agujerito es como el ego de los actores: cuanto más lo tocas, más grande se hace. Es un peligro porque te quedas dormido toqueteando el agujerito, y cuando te despiertas te queda nada más que las gomas de las muñecas.
Yo, en mi afán de investigación, he llegado a dormir con camisón. Me decía mi madre: "Luisiño, ¿qué haces con el camisón". "Madre, afán de investigación". Y el camisón es lo más incómodo que hay para dormir. Te metes en la cama y se te sube hasta los sobacos... se te queda de bufanda. Pero esto no es lo peor. Lo peor es cuando te quieres dar la vuelta... porque te estruja... Te hace un estrangulamiento aquí, a la altura de la cintura... Es lo denominado como "efecto Twister".
Es un peligro, porque, si insistes, insistes e insistes... Hay gente que se ha llegado a dividir en dos... "Mitosis", se llama...
Investigando, yo he hecho la prueba, y la única manera de darse la vuelta con un camisón, es ésta: abrir mucho las piernas para que se tense la tela. Y entonces empezar a dar botecitos, y cuando has cogido altura suficiente te das la vuelta como una tortilla. Pero mucho cuidado con caer encima de un señor con pijama porque te clavas en sus botones y te mueres.
Se han dado casos...

Dios te necesita exactamente donde estás
Puede que no nos guste el ambiente en que estamos, el trabajo que hacemos, las personas con quienes vivimos y tratamos. Pero si escuchamos la voz de Dios dentro de nosotros, lo oímos decir: "Yo te he enviado. Yo he puesto mi Espíritu sobre ti. Yo te he creado a mi imagen y semejanza. ¿No sabías que estás donde estás porque ahí es que te mandé, donde te necesito, donde puedo usarte?"
Tan pronto empezamos a pensar que estamos donde estamos por una razón, tan pronto intuimos que Dios nos necesita exactamente donde estamos, miramos la vida de otra manera.
En lugar de hacer resistencia a las condiciones, empezamos a pensar: "¿Qué puedo hacer para mejoras las cosas? ¿Cómo expresar a Dios en esta situación?"
Con la comprensión de que estamos donde estamos para un propósito, podemos ser el medio de traer paz y comprensión donde ha habido discordia y disensión.

"Vosotros no me elegísteis, sino Yo os elegí a vosotros." - Juan 15: 16.